Regreso a clases, reto de todos.

25/08/2020

REGRESO A CLASES, RETO DE TODOS

Cada año, la noche anterior al regreso a clases, dedico uno tiempo a mis hijos para alentarlos a cuatro cosas específicas: Concentrarse y dar su máximo esfuerzo académico; ser respetuosos de las normas, de los maestros y sus compañeros; mantener una actitud de empatía hacia todo lo que sea nuevo: gente y experiencias; y plantearse retos que desde este momento les permitan ir forjando un futuro exitoso.

Este año, ante la nueva realidad que vivimos, sí que fue muy diferente este encuentro con mis hijos y prepárame para ello, fue difícil como nunca lo había sido.

Cómo alentarlos cuando percibo que ellos y yo vivimos dos experiencias totalmente diferentes. Para mi, desde hace algunos años, tanto como alumno y como instructor, la educación en línea la viví como una oportunidad, un complemento al desarrollo de conocimientos, habilidades y competencias, con el valor agregado de la accesibilidad desde cualquier punto y en el momento más oportuno; un factor de conveniencia, un experiencia enriquecedora.

Para mis hijos por el contrario, la educación en línea ha pasado de ser una oportunidad a una necesidad; un cambio obligado por un pandemia como nunca la habíamos vivido nadie; un cambio que los ha alejado de la riqueza presencial, del acompañamiento de sus maestros, de la convivencia con sus amigos, tan esenciales en su proceso formativo integral; un cambio en el cual, aún cuando en lo virtual se está en grupo, pesa más que en lo real se está sólo; un cambio que provoca que esta experiencia se puede tornar frustrante y en consecuencia el aprendizaje y desarrollo serán deficientes.

Nada es eterno…la pandemia pasará y nuestros hijos volverán a su escuela y con los suyos; pero el tiempo transcurrido será tiempo pasado y los resultados obtenidos no se podrán borrar o volver a intentar. De ahí la importancia que tiene el que logremos alentar a nuestros hijos y concientizarlos de que aún en lo virtual, a la distancia, su compromiso y dedicación deben ser igual o más importantes que en lo presencial, para lograr un buen desempeño; para continuar por el camino que han trazado hacia las cimas que quieren alcanzar. Sin duda, un verdadero reto, pero un reto que puede superarse si todos participamos.

No se trata sólo de maestros y alumnos, se trata de padres, de amigos, de todos. Si todos asumimos un rol en este regreso a clases virtual, el proceso de adaptación a esta nueva realidad y los resultados, serán mejores.

Entre otras cosas, los padres debemos asumir el rol de los porristas, de los animadores en primera línea de nuestros hijos, quienes con una palabra, una palmada, una caricia o un abrazo, los alejamos del tedio en las jornadas; quienes demostramos interés por saber cómo van, cómo se sienten y claro, muy importante de escucharlos en todo momento y aconsejarlos cuando así lo requieran; algunos padres inclusive tendrán la capacidad y conocimiento para desempeñar el rol de tutores en ciertas materias o asignaciones; inclusive los padres, podríamos bien enviar mensajes de apoyo o agradecimiento a los maestros; precisamente los maestros, hoy, creo que deben asumir un rol más de facilitadores que de instructores, pues además de guiar un proceso de aprendizaje, deben guiar un proceso de cambio; a nuestros propios hijos, sin duda les dejará una gran recompensa, asumir un rol de tutores de su propios amigos y de sus hermanos, quienes así lo necesiten y que mejor que entre ellos mismos se apoyen y complementen.

Y así, será bueno que reflexionemos en el qué y cómo participar, para beneficio y trascendencia de nuestras nuevas generaciones.

En este regreso a clases, el reto es de todos.

POR: IVÁN CERVANTES